¿Tu restaurante es mejor de lo que cuenta tu web?
Seleccionas el producto. Ajustas los platos. Organizas al equipo.
Y cuando llega el momento de explicar por qué alguien debería comer en tu restaurante, aparece esto:
«Cocina de calidad y trato cercano».
Lo mismo que dicen todos los de tu ciudad y alrededores.
Escribo los textos de tu restaurante para dar motivos para elegirte, pedir tus platos y volver.
El cliente no sabe lo que tú sabes.
No conoce el trabajo que lleva esa salsa.
Ni por qué mantienes ese plato en la carta.
Ni qué tiene tu restaurante que no encontrará dos calles más abajo.
Si merece la pena contarlo, encontraremos la manera de hacerlo.
Sin convertir cada plato en una «experiencia sensorial inolvidable».
Que el cliente quiere elegir la cena. No descifrar la carta.
¿Dónde puedo ayudarte?
En tu carta.
Nombres y descripciones que expliquen tus platos, despierten interés y tengan la personalidad de tu restaurante. Sin adornos que prometan algo que luego no llega a la mesa.
En tu página web.
Textos que cuenten qué ofreces, para quién y por qué visitarte.
En tus redes y anuncios.
Publicaciones, guiones para vídeos y textos publicitarios con algo más que «ven a conocernos». Trabajaremos en qué contar, a quién y con qué objetivo.
En los emails a tus clientes.
Mensajes para mantener el contacto con quienes hayan aceptado recibirlos. Novedades, historias y propuestas que les den motivos para volver a reservar.
Porque el cliente que salió contento también puede olvidarse de ti.
Soy Pablo. Y conozco el otro lado de la carta.
Llevo 18 años como jefe de cocina y antes trabajé en bares, restaurantes y hoteles.
He definido platos, preparado menús y organizado equipos.
Sé que detrás de una descripción de dos líneas puede haber bastante trabajo. Y que escribir algo apetecible exige entender primero lo que estás sirviendo.
Ahora uno esa experiencia con mi formación en copywriting para trabajar la comunicación de restaurantes.
¿Cómo trabajaríamos?
Primero, hablamos de tu restaurante.
Qué vendes, quién es tu cliente, qué quieres mejorar y qué estás comunicando ahora.
Después, concretamos el encargo.
Qué textos necesitas, qué información me facilitarás, el presupuesto, los plazos y las revisiones incluidas.
Entonces investigo y escribo.
Reviso tus materiales y preparo los textos. Tú compruebas que representan a tu negocio y ajustamos lo acordado.
Yo me encargo de escribir. Tú publicas, grabas los vídeos y gestionas tus campañas y su presupuesto. Si necesitas ayuda adicional, la concretamos antes.
Cuéntame qué se está quedando sin contar.
No necesitas saber qué es el copywriting, ni tener un plan de marketing.
Dime qué restaurante tienes y qué te gustaría mejorar.
Revisaré tu consulta y te responderé por email para valorar si puedo ayudarte.

